Frases que unen a Cuba y Estados Unidos de América

En 1820, Thomas Jefferson (tercer presidente de los Estados Unidos de América) proclamó:«…Cuba es la adición más interesante que se podía hacer a nuestro sistema de Estados (Unidos)…», y le sugirióal Secretario de Guerra John C. Calhoun: «… a la primera oportunidad, tomar Cuba…»

En Abril de 1823, John Quincy Adams(sexto presidente de los Estados Unidos e hijo John Adamsel segundo presidente de EE. UU.) hubo de declarar:  «… Hay leyes de gravitación política, como leyes de gravitación física, y Cuba, separada de España, tiene que gravitar hacia la Unión, y la Unión, en virtud de la propia ley, no iba a dejar de admitirla en su propio seno. No hay territorio extranjero que pueda compararse para los Estados Unidos como la Isla de Cuba. Esas islas de Cuba y Puerto Rico, por su posición local, son apéndices del Continente Americano, y una de ellas, Cuba, casi a la vista de nuestras costas, ha venido a ser de trascendental importancia para los intereses políticos y comerciales de nuestra Unión…»

«…porque hay leyes políticas como ocurre con la de gravitación física; que si una manzana separada de su árbol original por la tempestad no puede elegir sino bajar a la tierra, Cuba, separada fuertemente de su propia conexión artificial con el despotismo, y carente de ayuda propia, puede gravitar solamente hacia la unión norteamericana, que por la misma ley de la naturaleza no puede echarla de su pecho…»

En Octubre 24 de 1868, Carlos Manuel de Céspedes(General en Jefe); Pedro Figueredo (Jefe de Estado Mayor); Bartolomé Masó(Intendente General de Ejército y Hacienda); Juan Hall (Ayudante del General en Jefe del Ejército libertador); M. Codina(Gobernador Militar); Rafael Tornés Garcini (Secretario de la Intendencia); Francisco Maceo Osorio(General de División); J. Milanés(Gobernador Político); y los Regidores: Ramón Céspedes, Ignacio Casas, José Mas; le escriben al Secretario de Estado de los Estados Unidos de América:

«…Por eso al acordarnos que hay en América una nación grande y generosa, a la cual nos ligan importantísimas relaciones de comercio y grandes simpatías por sus sabias instituciones republicanas que nos han de servir de normas para formar las nuestras, no hemos dudado un solo momento para dirigirnos a ella por conducto de su Ministro de Estado a fin de que nos preste sus auxilios y nos ayude con sus influencia para conquistar nuestra libertad, que no será dudoso o extraño que después de habernos constituidos en nación independiente formemos más tarde o más temprano una parte integrante de tan poderosos Estados, porque los pueblos de América están llamados a formar una nación y a ser la admiración y el asombro del mundo estero…»

En Febrero 18 de 1869,Carlos Manuel de Céspedes le dice al General Ulises S. Grant: «… pues es principio generalmente admitido que los E.U. han de ejercer una acción altamente civilizadora sobre las otras repúblicas del Nuevo Mundo…»

En Marzo 1ro de 1869, elGeneral Carlos M. Céspedes(Comandante en Jefe de las fuerzas republicanas de Cuba) se dirigen al Presidente de los Estados Unidos de América:«…Porque los Estados Unidos es la nación civilizada más cercana a Cuba, cuyas instituciones encuentran un eco simpático en el corazón de todos los cubanos. Los intereses comerciales y financieros de ambos pueblos, siendo casi idénticos y recíprocos en su naturaleza, Cuba ardientemente apela a su incuestionable derecho para ser reconocida…»

En Abril 6 de 1869, la Asamblea de Representantes del Centro integrada por: Salvador Cisneros y Betancourt; Miguel de Betancourt; Francisco Sánchez Betancourt; Ignacio Agramonte y Loynaz; y Antonio Zambrana le comunican al Presidente Grant:«…pero Cuba quedará desolada, asesinados nuestros hijos y nuestras mujeres por el infame gobierno que combatimos, y cuando según el deseo bien manifiesto de nuestro pueblo, la estrella solitaria que hoy nos sirve de bandera, fuera a colocarse entre las que resplandecen en la de los E.U., sería una estrella pálida y sin valor”

En Abril 6 de 1869, la Asamblea de Representantes del Centro, compuesta por: Salvador Cisneros Betancourt; Francisco Sánchez Betancourt; Miguel de Betancourt; Ignacio Agramonte y Loynaz; y Antonio Zambrana; le expresan al presidente Grant:

…“Cuba desea después de conseguir su libertad, figurar entre los Estados de la gran República; así nos atrevemos a asegurarlo interpretando el sentimiento general. Puede Ud. Estar seguro que si los E.U. no se apresuran a proporcionarnos sus valiosos auxilios, una larga guerra mantenida con un enemigo que conociendo su impotencia tala y destruye los campos que ya no volverá a poseer, ha de cubrir de ruinas nuestro hermoso país. A la gran República, como defensora de la libertad, como Nación a cuyos brazos nos lanzaremos terminada la guerra, y como protectora de los destinos de América, le corresponde en rigor, dar con su influjo un término inmediato a esta terrible contienda…”

… « pero Cuba quedará desolada, nuestros niños y mujeres asesinados por el infame gobierno que nosotros combatimos, y cuando según el deseo muy manifiesto de nuestro pueblo, la estrella solitaria que hoy nos sirve de bandera, deba posicionarse por sí misma entre las que brillan en la bandera del E.U, sería una estrella  mustia y  sin valor”

En Junio 8 de 1869, Carlos M. de Céspedes ordena al Ciudadano Francisco J. Cisneros: «… Deseo que compre doscientos Spencer de reserva con su parque correspondiente y se me remitan directamente para armar una fuerza que sirva de custodia al Gobierno (en armas). Una tienda de campaña capaz para contener treinta personas: seis carpetas para los miembros que componen el Consejo del Gabinete: una Constitución de los Estados Unidos con todos los reglamentos de los diferentes cuerpos colegisladores y los comentarios todos que se hayan escrito sobre aquella…»

En Diciembre 18 de 1869,El Comité Revolucionario de Camagüey, presidido por Ignacio Agramonte y Loynaz; le formulan al gobierno de los Estados Unidos de América:

“…Cuba, por tanto, aspira á extinguir en América la dominación española: aspira a romper para siempre las cadenas que durante cuatro siglos la han oprimido, y cuando hayan lanzado de su seno á los déspotas, dos senderos se le presentarán: el de la independencia y el de la anexión a la Unión Americana. El sufragio de la mayoría designará el que deba seguirse, y seguramente no vacilarán nuestros  hermanos, teniendo en cuenta los inconvenientes del primero…La nación americana podrá agregar a tantos laureles conquistados, el de haber cooperado a la libertad de una fracción de la humanidad que aspira a ella y por ella derrama su sangre; y para Cuba el sentimiento de gratitud no se borrará, porque en sus páginas más brillantes quedará estampados los servicios de sus hermanos de América…”

“Patria y libertad”.



Sentences that join Cuba and United States Of America:

In 1820, Thomas Jefferson (third president of the United States of America) proclaimed: «…Cuba is the most interesting addition that could be done to our system of States (Union) », and suggested to the Secretary of War, John C. Calhoun: «… At the first opportunity, we must to take Cuba »

In April 1823, both second and sixth Presidents of the United States, John Adams and John Quincy Adams, (.), declared:

« There are laws of political gravitation like laws of physical gravitation, and Cuba, once Spain was separated from, it has to gravitate toward the Union, and the Union, by virtue of the same law, was not going to stop to admit it in its own breast. There is no foreign territory that can compare for the United States like the Island of Cuba. Those islands, Cuba and Puerto Rico, for his local position, they are appendixes of the American Continent, and one of it, Cuba, almost on sight of our coasts, it has come to become of transcendental importance for the political and commercial interests of our Union »

« …because there are political laws as it happens with the one of physical gravitation; than if a separate apple of its original tree cannot elect for the tempest but going down to the land, Cuba, once strongly separated of its own artificial connection with despotism, and lacking of own help, it can gravitate only toward the North American Union, that for the same law of nature cannot cast her out of its chest »

In October 24 of 1868, Carlos Manuel de Céspedes ( Field Marshal ); Perucho Figueredo ( Chief Of Staff ); Bartolomé Masó ( General Intendant of Army and Country State); Juan Hall ( Assistant of the Field Marshal of the Liberation Army ); M.Codina ( Military Governor ); Raphael Tornés Garcini ( Secretary of the Management ); Frank Maceo Osorio ( Major General ); J. Milanés ( Politic Governor ); and Aldermen: Ramón Céspedes, Ignacio Casas and José Mas, they write to the State Secretary of the United States of America:

« For that, when we remembered that there is in America a big and generous nation, to the one associate us very important commerce relations and great sympathies for its wise republican institutions, that have to be useful for us as standards to form ours, we have not doubted a single moment to address our self to it by means of its Secretary Of State so that it render their helps to us and it helps us with its influence to conquer our freedom, that it will not be doubtful or strange that after having gotten constituted at independent nation, we form more late or earlier an integrant part of so powerful States, because the peoples of America are call it to conform one nation and become the admiration and wonder of the whole world..”

In February 18 of 1869, Carlos Manuel of Céspedes writes to the General Ulises S. Grant:

«… because it is beginning generally admitted that the E.U. have to exercise a highly civilizing action on the other republics of the New World »

In March 1 of 1869, General Carlos M. Céspedes (Commander In Chief of the republican forces of Cuba), address himself to the President of the United States of America:

«…Because the United States is the civilized nation more closely to Cuba, whose institutions find a nice echo in the heart of all the Cubans. The commercial and financiers interests of both peoples, being almost y identical and reciprocal in their nature, Cuba ardently appeals to her unquestionable right to be acknowledged… »

In April 6 of 1869, the Assembly of Representatives of the Center, integrated by: Salvador Cisneros y Betancourt; Miguel de Betancourt; Francisco Sánchez Betancourt; Ignacio Agramonte y Loynaz y Antonio Zambrana, communicate to the President Grant:

“Cuba desires after getting its freedom, taking part between the States of the great Republic; so we dare to insure it interpreting the general feeling. You can be being sure that if the E.U. do not speed up themselves to provide us its valuable helps, a long war held with an enemy than knowing its impotence arrases and destroy the fields that no longer will go back to have, it has to cover our beautiful country with ruins. To the great Republic, like defender of freedom, as a nation we will throw ourselves to whose arms once the war was finished, and like protectors of the destinies of America, it repays strictly speaking, giving with its influence an immediate closing to this terrible dispute”

«…But Cuba will get desolate, our children and women murdered for the infamous government that we combated, and when according to the very manifest desire of our people, the solitary star that today serves us as flag, be to position oneself between the ones that shine in the flag of the E.U, it would be a pale and worthless star ”

In June 8 of 1869, Carlos M. de Céspedes orders the citizen Francisco J. Cisneros:

«… I wish that you buy two hundred spare Spencer riffles with  its corresponding park and remit it to me directly to create a force that serves as custody to Government (in arms). A capable tent to hold thirty people back: six folders for the members that compose the Cabinet´s Counsel; an U.S. Constitution with all the regulations of the different legislator’s bodies and all comments all that had been written to each other on that one »

In December 18 of 1869, the Revolutionary Committee of Camaguey, presided by Ignacio Agramonte y Loynaz, formulates a request to the Government of the United States of America:

“ Cuba, therefore,  aspire to extinguish in America the Spanish domination: aspire to break forever the chains that during four centuries have squeezed it, and when the despots had thrown of their breast, two paths will show up to it: the one of independence and the one of the annexation to the American Union. The suffrage of the majority will designate the fact that it should ensue, and certainly not our brothers will hesitate, taking into account the first one’s inconveniences The American nation will be able to add at so many laurels conquered the one of having cooperated to the freedom of a fraction of humanity that aspires for it and for it, it´s blood will spills ; and for Cuba the feeling of gratitude will not erase, because in  its most brilliant pages it will remain  engraved the services of her brothers of America”

“Fatherland and freedom”

.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *