Propuesta nº 3: DIVISIÓN POLÍTICO-ADMINISTRATIVA DEL ARCHIPIÉLAGO DE CUBA

PROPUESTA Nº 3

DIVISIÓN POLITICO-ADMISTRATIVA DEL ARCHIPIÉLAGO DE CUBA.

Los socios del Club de Amistad Cuba-USA proponemos públicamente a la sociedad cubana una división político-administrativa más eficaz para nuestro país. La cual armonice la geografía territorial, su densidad poblacional, desarrollo económico sustentable y equitativo, y los valores tradicionales con una gobernanza democráticamente popular bajo un estado federativo, y que las relaciones entre gobernantes y gobernados sean más simple, directa, natural, equilibrada, inclusiva, estable y duradera.

Proponemos darle un énfasis práctico y efectivo a la consigna estatista de “Unidad”, y que los aproximadamente 114,525 Km cuadrados de territorio cubano queden delimitados y distribuidos proporcionalmente en Tres Departamentos: Oriental, Central y Occidental.

Motivo histórico de relevancia:

En 1827 la Capitanía General de Cuba se dividió en tres departamentos administrativos. Pero en 1878, tras la guerra de los Diez Años, el gobierno colonial español procedió a separar a Cuba en seis provincias político-administrativas. Ocurría un evidente interés de dividir e inmovilizar el poder de la sociedad civil criolla, en lo que el poder militar de la Metrópoli continuó en la isla organizada en tres departamentos: occidental, central y oriental.

Ese principio militarista de dividir para vencer prosiguió hasta que en 1976 el presente gobierno,  de constante preponderancia militar, dividió burocráticamente  nuestra diminuta nación en 14 provincias. Y como si fuera poco, en 2011 la provincia de La Habana fue fraccionada en dos, elevando el número a 15. Sin embargo, aún continúa inmutable la constante militar de la época colonial, y el  país permanece dividido en tres zonas militares o ejércitos: occidental, central y oriental.

Nota clave:

Los socios del Club de Amistad Cuba-USA pretendemos equilibrar esa anomalía entre lo civil y lo militar, haciendo  preponderar el poder de la sociedad civil (el Pueblo Soberano), estimulando el desarrollo de iniciativas ciudadanas, en cambio, ir reduciendo el tamaño y control militar en la política y la economía, y por consiguiente la acumulación de gastos militares excesivos para nuestra empobrecida nación, así como disminuir los desajustes nacionales que traen consigo los gobiernos cargados de militarismo.

Sugerencias que ponemos a disposición del pueblo cubano:

  • Constituir a Cuba en un Estado Federado, distribuido racionalmente en tres departamentos. Las fronteras departamentales pueden quedar ubicadas en semejanza con las hasta hoy trazadas entre Las Tunas y Camagüey, demarcando los Departamentos Oriental y Central. Y entre Matanzas, Villa Clara y Cienfuegos, demarcando los Departamentos Occidental y Central.
  • A la par de ello, restablecer la estructura republicana: un Estado con división y compensación de tres poderes:
  • Ejecutivo: presidencialista.
  • Legislativo (bicameral): Cámara del Senado, representando los departamentos. Y Cámara de Representantes, representando a cada determinado número de la población.
  • Poder Judicial: igualmente Federal.
  • Que a cada Departamento se le conceda un máximo de soberanía social, económica y política, subordinado a la constitucionalidad y la institucionalidad del Estado Federado de Cuba en lo que se refiere a asuntos estrictamente nacionales y de política exterior. A semejanza del gobierno federal,  cada uno de los Departamentos contaría con un Gobernador en las capitales. E igualmente dispondría de cámaras legislativas y jueces departamentales, todos nombrados mediante elecciones, para los asuntos estrictos del departamento y la elevación de propuestas al gobierno federal.
  • A su vez cada Departamento asumiría una división administrativa elemental, que proponemos denominar Distrito (serían las actuales provincias), y estas a su vez a su vez divididas en Condados (los actuales municipios). Los Distritos estarían representados por Alcaldías y los Condados representados por Comisiones conformadas por Comisionados, todos elegidos por votación periódica, directa y secreta. Otras sub-divisiones pudieran denominarse circuitos (las hoy denominadas circunscripciones), con sus respectivos administradores, subordinados a las Comisiones, elegidos en las respectivas comunidades.
  • Las capitales de los Departamentos pudieran ser las ciudades regionales más significativas en el presente de cada región: La Habana, Matanzas, o Pinar del Rio capital para el Departamento Occidental. Camagüey, Santa Clara, Cienfuegos, etc., para el Departamento Central. Santiago de Cuba, Las Tunas, Guantánamo, Bayamo, capital para el Departamento Oriental. La administración del Estado y la población se pondrían de acuerdo  para elegir el asiento de las nuevas capitales departamentales. Los crecientes peligros del calentamiento global aconsejan que estas capitales se asienten en sitios de menor proclividad a desastres naturales, como ríos, montañas o cercanía al mar.
  • Por voto directo y secreto, desde los tres Departamentos el pueblo soberano elegiría sus representaciones federales del Estado para: Presidente, Diputados Senadores, Diputados Representantes, y Jueces del Tribunal Supremo, en similar orden a como se elegiría a las representaciones departamentales.
  • Esta nueva propuesta de división político-administrativa quiere armonizar las diversas tradiciones históricas nacionales, enlazando el pasado con el futuro, y en estrecha concordancia con el símbolo más representativo de Cuba, la Bandera de la Estrella Solitaria, en especial con su diseño de sus tres franjas azules que simboliza la original división del país en tres Departamentos o regiones naturales.

Factores favorables de esta propuesta:

  1. Mayor respeto y obediencia al orden jurídico y legislativo del Estado, y de los Departamentos, porque las leyes estarían en función de las necesidades y beneficios directos de la población.
  2. Más funcionalidad y dinamismo de la administración del Estado para cumplir con sus responsabilidades públicas, con el Estado y con cada Departamento, creando y financiando programas sociales, económicos y políticos nacionales y departamentales de acuerdo a necesidades reales de desarrollo.
  3. Con el desarrollo departamental independiente, de acuerdo a los intereses de sus pobladores, quedarían relegados al pasado los regionalismos “palestino”, “guajiro”…, para referirse a los cubanos(as) del oriente y centro del país. Los Departamentos competirían en igualdad de condiciones en cuanto a modernización y progreso. Vivir en la más recóndita ciudad oriental, central u occidental de Cuba no sería motivo de discriminación al desarrollo, lujo y placer. Asimismo la Capital del Estado de Cuba sí sería la de todos los cubanos(as), sin otra reconcentración colonial (siglo 19) ni Decreto 217 (siglo 20).
  4. Llamamos a la atención de nuestros compatriotas, fundamentalmente los que observan con devoción el desarrollo próspero y tecnológico de otros países, a considerar que para que eso ocurriera, en esas naciones hubo ciudadanos preocupados por institucionalizar la más correcta división de poderes políticos-administrativos que  permitió la base sostenible de su prosperidad.
  5. Los socios del Club de Amistad Cuba-USA señalan con acento numerológico, y nunca en lo místico o lo cabalístico, que la bandera de Cuba cuenta con cinco bandas (tres azules y dos blancas), una estrella de cinco picos, y un triángulo de tres puntas, las que suman 13 figuras, cifra que mereciera conformar la cantidad de gobernadores departamentales. Si esta cifra se multiplica por tres Departamentos totalizan 39 Senadores federales. Los Diputados Representantes nacionales podrían ser elegidos cada 100, 000 electores.

 

Antecedentes de la división territorial de la isla de Cuba:

En 1510, fue creada la Gobernación de Cuba dentro del Virreinato de Nueva España, dependiente de la Real Audiencia de Santo Domingo y con capital en Santiago de Cuba. Se fundaron las 7 primeras villas: Baracoa, Bayamo, Santiago de Cuba, Puerto Príncipe, Trinidad, Sancti Spíritus y San Cristóbal de La Habana.

En 1567 se anexionó la Provincia de La Florida a la Gobernación de Cuba.

En 1607, por Real Cédula del 8 de octubre de 1607, se dividió la Capitanía General de Cuba (creada en 1579) en dos gobiernos, el Occidental o de La Habana, y el Oriental o de Cuba, con sede en Santiago de Cuba y subordinado al Capitán General en La Habana. En esta primera división, el Departamento Occidental abarcaba aproximadamente hasta el territorio de las actuales provincias de Matanzas, Cienfuegos y Villa Clara, mientras que el Oriental llegaba del extremo Este de la isla hasta Puerto Príncipe (Camagüey). Anómalamente, las villas de Trinidad y Sancti Spíritus, en la zona central, no quedaron incluidas en ninguno de los dos Departamentos, situación corregida más tarde en 1621, en que ambas se integraron a la división Occidental.

En el siglo 18 (1700) se comienzan a crear las Tenencias de Gobierno o jurisdicciones, zonas donde ejercían sus funciones los tenientes de Gobierno, lo que constituyó el primer tipo de división regional de carácter administrativo de la isla. En 1774 ya existían en Cuba 18 jurisdicciones.

En 1819, por medio del Tratado de Adams-Onís, la Provincia de La Florida es cedida a los Estados Unidos.

En 1827, el gobierno colonial español dividió la Capitanía General de Cuba en tres departamentos administrativos:

  • Occidental, con capital en La Habana y extensión hasta la jurisdicción de Colón (actual provincia de Matanzas).
  • Central, con capital política en Trinidad y jurídica en Puerto Príncipe (actual Camagüey).
  • Oriental (con capital en Santiago de Cuba).

En 1827 existían 21 jurisdicciones. En 1861 su número se había elevado a 32.

En 1853 el Departamento Central sería abolido y las jurisdicciones del centro, incluyendo Puerto Príncipe pasarían al Departamento Occidental.

En 1878, después de la Guerra de los Diez Años, como consecuencia del Pacto del Zanjón el gobierno colonial español dividió a Cuba en seis provincias político-administrativas. Esta división fue hecha para “adaptar la división territorial de la Isla a la existente en la Península (ibérica) y para facilitar la elección de Diputados a las Cortes (del gobierno español)”. Siguiendo la costumbre de la época en España, las provincias fueron nombradas por sus ciudades capitales: Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Santa Clara, Puerto Príncipe, y Santiago de Cuba.

Las provincias fueron a su vez divididas en términos municipales o municipios con sus respectivos ayuntamientos. Los municipios se organizaban en los poblados que contaran con al menos 1000 habitantes. En 1879 existían 110 municipios.

Finalizó la Guerra del 95 con la intervención norteamericana ente 1899 y 1902. El nombre de la Provincia de Puerto Príncipe fue cambiado por el de Camagüey. La población de la isla se redujo considerablemente a consecuencia de las acciones bélicas, la emigración hacia el extranjero y la política de reconcentración del gobernador español Valeriano Weyler. Como resultado, un gran número de cabeceras municipales fueron afectadas o destruidas. El gobierno interventor norteamericano realizó el censo de 1899 y determinó la abolición de muchos pequeños municipios.  Su número se redujo de 132 en 1899 a sólo 82.

El Consejo Provincial de Santiago de Cuba cambió el nombre de la provincia homónima por el de Oriente. Entre 1905 y 1919, el Congreso de la República restituyó paulatinamente muchos de los municipios eliminados. En 1919 ya eran 112.

En la Constitución Cubana de 1940, el nombre de la Provincia de Santa Clara fue cambiado por el de Las Villas.

En el censo de 1943, el número de municipios era de 126, cifra que se mantendría inalterable hasta 1959. Las provincias de Cuba en 1970 eran Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Las Villas, Camagüey, y Oriente.

Durante la primera mitad del siglo, debido al crecimiento económico del país y a la inmigración,  la población de la isla creció de manera abrupta. Particularmente, el poblamiento se desarrolló en las provincias de Oriente y Camagüey, en relación directa con la expansión de la agroindustria azucarera. En los años 50 era ya evidente la contradicción entre la creciente población y gran extensión de estas provincias (Oriente era ya la más poblada y extensa), y el escaso número de términos municipales en las mismas. Así, la extensión promedio de los términos municipales en Oriente y Camagüey superaba en dos y tres veces respectivamente la media nacional, y en 5 y 9 veces la extensión de los de La Habana, mientras que su población era casi el doble de la media nacional y entre 4 y 5 veces mayor que el promedio en Matanzas. Entre 1910 y 1953 sólo se crearon 5 términos municipales en esas provincias.

En 1968 había ya 292 municipios repartidos en 38 regionales. La extensión y población de los municipios tendió a homogeneizarse en todas las provincias, con una media nacional de casi 30 mil habitantes por municipio. Se crearon numerosos municipios también en zonas montañosas y rurales que no contaban con núcleos urbanos y también en zonas rurales de fomento agrícola. No obstante, el proceso continuo alcanzó su máximo entre 1973 y 1975 con 407 municipios y 58 regionales.

Ocurrieron también cambios en los límites provinciales. Así, en 1963 la Ciénaga de Zapata fue transferida de la provincia de Las Villas a Matanzas, en 1969 de Pinar del Río a La Habana fueron transferidos los municipios de Artemisa, Guanajay, Cabañas y Mariel (Regional Artemisa). En 1970, Camagüey cedió a Las Villas el municipio de Jatibonico, y a Oriente, Amancio y Colombia (Elia).

En 1975 el I Congreso del Partido Comunista de Cuba se pronunció por modificar la organización territorial del país, suprimir el eslabón regional, aumentar el número de provincias y reducir el de municipios. La Asamblea Nacional aprobó en 1976 la Ley de División Político-Administrativa del país con 14 provincias y 169 municipios. La Provincia de La Habana se dividió en las provincias de Ciudad de la Habana, La Habana y el Municipio Especial de Isla de Pinos (a partir de 1978, Isla de la Juventud) de subordinación central, o sea no incluido en ninguna provincia. La capital de la Provincia de La Habana residía en la Ciudad de La Habana, o sea fuera de su territorio provincial. Se subdividió la Provincia de Las Villas en las Provincias de Villa Clara, Cienfuegos y Sancti Spíritus; y la de Camagüey en las provincias de Ciego de Ávila y Camagüey. Se subdividió la Provincia de Oriente en las provincias de Las Tunas, Granma (con capital en Bayamo), Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo. La nueva DPA mantuvo la tendencia a homogeneizar la población y extensión de los municipios entre las provincias, con un promedio nacional de 56 mil habitantes. Solo excepcionalmente, se aprobaron algunos municipios por debajo de 20 000 habitantes, 20 en total, de los cuales solo 10 se mantenían por debajo de esa cifra en 2009. Para la conformación de los nuevos municipios se tuvieron también en cuenta las relaciones económicas, en particular en la esfera agroindustrial azucarera y las grandes granjas agrícolas y ganaderas del Estado. La Provincia con mayor número de municipios era La Habana, con 19 y las de menor, Cienfuegos, Sancti Spíritus y Las Tunas, con 8 cada una.

En 2011, la Provincia de La Habana es dividida en dos provincias llegando a 15 provincias y un municipio especial, contando a partir de entonces con 168 municipios.

 

Por tanto:

Los socios del Club de Amistad Cuba-USA haremos valer la esencia de esta propuesta por todos los medios legales y necesarios a nuestro alcance, incluida su presentación ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Ministerio de Justicia, etc. Y lo más importante: solicitar a la población cubana su análisis, comprensión, sugerencias y apoyo.

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